Después de saludar a la multitud desde el papamóvil, el pontífice se bajó y caminó lentamente.
Al final de la audiencia, al papa se le dificultó levantarse de la silla y, de nuevo, dos personas lo asistieron para que pudiera caminar.
Cabe recordar que hace varios días el pontífice de 85 años comentó que sus especialistas le recomendaron evitar permanecer mucho tiempo de pie, así como caminar, esto debido a los fuertes dolores de rodilla que lo aquejan.
El pasado 3 de mayo, en una entrevista publicada en el diario, explicó que se tiene que someter a infiltraciones para superar el dolor de rodilla que le está impidiendo caminar y realizar algunas de sus actividades.
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