recorrió una zona rural de un departamento diferente al Quindío en búsqueda de la señora Betty Vallejo Reyes quien desapareció misteriosamente de su hogar ubicado en el Barrio los Quindos de Armenia, Quindío, desde el pasado 7 de septiembre del presente año.
La labor periodística e investigativa, llevó a a un paraje rural de un departamento diferente al Quindío y allí logramos obtener muchas evidencias testimoniales, las cuales como es lógico deducir, deberán tener vocación probatoria para que sirvan como pruebas efectivas para que un juez de la República se encargue presuntamente de ordenar las capturas a que haya lugar y que la fiscalía las haga valer después en un eventual e hipotético juicio de llegarse a presentar.
Foto portada:
Hasta hoy se tiene que, a las dos mujeres que habitaban en los bajos de la residencia de donde desapareció la señora Betyy en el Barrio los Quindos de Armenia, les endilgan la presunta participación en la desaparición de una bebé de 18 meses de nacida, identificada como Danna Guadalupe y que también en raras circunstancias desapareció de la localidad de Usme en Bogotá desde el primero de diciembre de 2018 y que aún no se sabe de su paradero.
Periodismo Investigativo logró establecer que una de las inquilinas de doña Betty y que aparentemente huye de las autoridades e identificada como Rosalía Marín, abandonó hace muchos años en el Bienestar Familiar a su pequeño hijito que sufría de síndrome de down, también pudimos establecer la pésima convivencia que sostenía, no solo en su entorno familiar, sino, en el vecindario en donde residió muchos años.
Una fuente humana explicó y contó muchos detalles a Periodismo Investigativo sobre la desaparición de otra persona en el mismo paraje rural, desaparición que podría tener alguna presunta relación con la señora Rosalía, pues los pormenores de este otro caso tienen motivos fundados para suponer la presunta veracidad de tal versión.
Por ahora la investigación que adelantamos desde y la información y evidencias de buena procedencia con las que contamos, nos trasladará a otro departamento para tratar de obtener más material que coadyuve con la justicia para esclarecer este drama que entristece y angustia a la familia de la señora Betty Vallejo.
tuvo conocimiento de la ardua labor y celeridad con que la Fiscalía y la Sijin trabajan en esta investigación a pesar del escepticismo de algunas personas, a veces creemos que las capturas e imputaciones se hacen alegremente y esto no es así, pues para que un juez ordene una captura, se necesita que la Fiscalía entregue las evidencias logradas en el transcurso de la investigación, pero estas deberán indiscutiblemente que tener vocación probatoria, de lo contrario el resultado en el juicio será un verdadero fracaso.
La casa verde que aparece en nuestra portada, fue de propiedad de la señora Rosalía Marín, quien aparentemente huye de la justicia, pues no da la cara.
En la nueva normatividad procesal penal colombiana (Ley 906 de 2004), se hace referencia indistintamente a prueba, elemento material probatorio y evidencia física.
El primer concepto como ha quedado, tiene que ver con aquella que es practicada en juicio oral y sometida a contradicción y que lleva al juez de conocimiento al convencimiento más allá de toda duda razonable sobre la realización de la conducta punible y la responsabilidad del acusado.
La evidencia física por su parte, no es más que el elemento que se acopia al interior del trámite investigativo y que sirve para desechar o corroborar cualquiera de las hipótesis que el investigador se ha trazado en un programa metodológico inicial.
Mientras que el elemento material probatorio, es la evidencia que sometida al examen intelectivo del investigador tiene vocación examen convertirse en prueba y podrá ser llevada a juicio al corroborar la hipótesis más plausible de la investigación.
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