Cínicamente exdirector de cárcel La Modelo lloró al reconocer que participó en entramado criminal con paramilitares

Cínicamente exdirector de cárcel La Modelo lloró al reconocer que participó en entramado criminal con paramilitares

Al interior del centro penitenciario hubo masacres, homicidios selectivos, desapariciones y desmembramientos, todo esto pasó, en parte, bajo la dirección del exfuncionario William Gacharná.

Foto portada: William Gacharná, tomada de Tropicana Caracol Radio

La cárcel La Modelo de Bogotá fue el epicentro de crímenes atroces cometidos bajo la mirada pasiva de las mismas autoridades que se supone debían custodiar el centro penitenciario. Así lo confirmó su exdirector William Gacharná Castro ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en una audiencia en la que reveló el tipo de delitos que se registraron y la manera como se ejecutaban. Todo, sin que él hiciera “nada” para impedirlos.

En la cárcel La Modelo, entre 1998 y 2003, se vivió una guerra sin cuartel en la que la guerrilla, los paramilitares y los grupos de delincuencia común se disputaban el control de la penitenciaria – crédito Mauricio Alvarado/Colprensa

Gacharná reconoció estar involucrado en todo un entramado criminal relacionado con los paramilitares. Recibió sobornos de hasta tres millones de pesos mensuales para que todo tipo de armamento pudiera ser ingresado al centro carcelario.

Durante su intervención ante la JEP, a la que tuvo acceso W Radio, manifestó su incomodidad al estar reconociendo sus acciones delictivas. “Lo más duro que me toca aquí, (es) venirles a aceptar a ustedes que sí era corrupto y que recibí dinero. No sé qué cara voy a ponerle a mi familia cuando se enteren de esto”, dijo el exdirector de La Modelo.

El arsenal de La Modelo

En la cárcel Modelo de Bogotá hubo fosas comunes en las que clandestinamente dejaban los cuerpos de los internos – tomada de Infobae  

 

De acuerdo con la declaración de un testigo identificado como Roberto Carlos Delgado, el cual reveló detalles a la Fiscalía General de la Nación en medio del proceso penal que adelantó contra William Gacharná, la cárcel llegó a tener un arsenal lleno de pistolas, fusiles y hasta granadas, que entraron de manera clandestina. Esto fue posible gracias a la complicidad de los guardias que entre 1998 y 2003 permitieron el ingreso del armamento.

“Cuando yo estaba en el patio 5, había unas 50 o 60 armas, pistolas 9 mm, changones, revolver calibre 38, mágnum 357, ruger, mágnum, metras, había un fusil R15, un AK-47 y un tuflay gml. Cuando recibo el patio 4, allá había granadas, cada uno tenía una o dos granadas de mano. En el 4 me entregaron dos AK-47, un R15, la metra singra 9mm, pistolas, granadas, un tuflay, como 80 armas, como 200 granadas, granadas de tuflay, unas 40 granadas”, detalló el testigo.

A pesar de que Gacharná permitió que las armas terminaran dentro del centro penitenciario, aseguró que no todo el entramado de corrupción se basó en los sobornos que aceptó, puesto que había criminales responsables de dar las órdenes. “Esos manes tenían un poder inconmensurable (sic). Yo no era nada”, aseveró el exdirector.

Masacres, homicidios selectivos y cuerpos desaparecidos

Pistolas, fusiles y hasta granadas fueron ingresadas a la cárcel La Modelo bajo la complicidad de guardias y del entonces director William Gacharná – tomada de Infobae

 

Es así como, bajo el control de los paramilitares, guerrilleros y otros reclusos, las masacres, desapariciones, homicidios selectivos, desmembramientos y todo tipo de crímenes tuvieron lugar al interior de La Modelo. Los cuerpos, muchas veces, iban a parar en las alcantarillas o en fosas comunes creadas en la cárcel.

“Se hablaba de que a las personas las desaparecían en ácido clorhídrico, de que a las personas las cocinaban en las marmitas del rancho, unas ollas de vapor inmensas que hay para la preparación de las comidas, hasta que se deshicieran”, detalló Gacharná ante la JEP.

En todo caso, cuando las familias iban a visitar a sus seres queridos al centro penitenciario, se encontraban con celdas vacías u ocupadas por otros reos. En medio de su búsqueda, otros reclusos les recomendaban detenerse, porque a la persona a la que habían ido a ver estaba muerta.

Así lo relató Diana Marcela Gallego, la hermana de un interno desaparecido identificado como Joaquín Leonardo Gallego, cuyo testimonio fue revelado por W Radio:

“Yo fui a visitarlo al Inpec en la cárcel La Modelo, (sic) duré desde la mañana hasta la tarde buscándolo, ya con la foto en mano, preguntándole a todos los presos. Ya estaba llorando, desesperada llorando, porque ya era muy tarde y no lo había encontrado, y en todos los patios, no recuerdo bien en qué patio fue que me dijeron que no lo siguiera buscando, que me iba a meter en problemas, que a él lo habían matado y lo habían picado”.

Fuente: Infobae