El presidente Gustavo Petro se reunirá con su homólogo estadounidense Donald Trump. Desde la oposición hay críticas por el giro diplomático.
Foto portada: Presidentes Gustavo Petro y Donald Trump y exmandatario Álvaro Uribe, tomada de El Tiempo
Durante meses, la derecha colombiana le pidió al presidente Gustavo Petro desescalar el tono contra la administración de los Estados Unidos y tomar únicamente las vías diplomáticas. Pero cuando esta fue la ruta que adoptó el Gobierno ante las amenazas que lanzó Donald Trump y se hicieron las paces con una llamada entre los dos gobernantes, miembros de la oposición cuestionaron el giro. La izquierda, por su parte, perdió el discurso ‘antiimperialista’ y a su ‘enemigo’ externo para la campaña y pasó de hablar de soberanía y de anticolonialismo a aplaudir con evidente entusiasmo el guiño del norteamericano, con quien Petro se reunirá próximamente en Washington.
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La campaña electoral por el Congreso y la Presidencia en Colombia, que sintió los efectos de la captura del líder del régimen Nicolás Maduro, vivió otra especie de reconfiguración tras la llamada entre Trump y Petro, pues tanto derecha como izquierda vieron en el ahora superado “impase” diplomático la oportunidad de tener una nueva bandera de campaña: la oposición alertando que el desenlace de Maduro podría vivirlo Petro y el oficialismo rechazando una injerencia extranjera y cualquier tipo de operación militar en territorio nacional, como lo llegó a insinuar Trump.
Desde que Petro anunció el aumento del salario mínimo en un 23.7 %, la derecha retomó su estrategia discursiva del castrochavismo, comparando la decisión del colombiano con la que tomó años atrás el entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez, quien subió los sueldos en un 30%. Militantes del Centro Democrático empezaron a hablar, incluso, de una “venezolanización” y su máximo líder, el expresidente Álvaro Uribe, reforzó sus comparaciones públicas de Petro con Chávez y Fidel Castro.

Expresidente Álvaro Uribe Foto tomada de EL TIEMPO
Pero esta narrativa, que se utilizó en 2018 y en 2022 para frenar a la izquierda electoralmente, ya venía perdiendo su efecto. Y no fue sino hasta la captura de Maduro, en la madrugada del 3 de enero, que volvió a tomar fuerza, especialmente con los comentarios que después lanzó el mandatario estadounidense asegurando que Petro era un “enfermo” que producía cocaína y que sería frenado.
Trump agregó que le sonaba bien la idea de realizar una intervención militar en Colombia al estilo de la que ejecutó en Caracas y que, según cifras del régimen, deja al menos 100 personas muertas.
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Dos Líneas de Atención para Denunciar y Proteger la Vida
Mientras la derecha vio la oportunidad de seguir explotando su estrategia del castrochavismo, el oficialismo se organizó rápidamente para avivar a sus bases y rechazar las amenazas de Trump. Las cuentas de redes sociales de los ministerios y entidades gubernamentales se llenaron de imágenes y hashtags con la frase “Colombia soberana y democrática”.
Incluso, Petro sostuvo que “podría volver a las armas”, la canciller Rosa Villavicencio mencionó que las Fuerzas Militares responderían ante alguna agresión y el progresismo se alistó para movilizarse y plantarse en las principales plazas del país.

Presidente Petro en las manifestaciones de este 7 de enero. Foto tomada de El Tiempo
Aunque se trató de una amenaza al jefe de Estado, desde la derecha hubo cierto respaldo a lo dicho por Trump. Uribe, por ejemplo, dijo que cuando un país no controla la delincuencia un tercero “reacciona”.
“Las circunstancias se van pareciendo con el gobierno Petro. El gobierno Petro, con lo que hace, se va aproximando a ese castrochavismo. No he querido referirme ni a la declaración del presidente Trump ni a la del presidente Petro. Lo que necesita Colombia es un cambio de gobierno. Ojalá se dé muy rápidamente”, respondió en entrevista con EL TIEMPO al preguntársele si consideraba que Estados Unidos podría llegar a intervenir en Colombia.
Cuatro congresistas, María Fernanda Cabal (Centro Democrático), Jota Pe Hernández (Alianza Verde), Lina María Garrido (Cambio Radical) y Miguel Polo Polo (circunscripción afro), fueron denunciados penalmente ante la Corte Suprema de Justicia por el gobierno Petro por presuntamente incentivar una operación militar de Washington. Ellos se defendieron diciendo que no existe el delito de opinión.
El choque entre estas dos posturas perdió relevancia cuando desde la Cancillería informaron que Petro y Trump hablaron por alrededor de 45 minutos para llegar a acuerdos de cooperación. A través de su red social Truth, el gobernante norteamericano dijo que fue un “placer” hablar con su homólogo y anunció una próxima cita presencial.

Nuevas declaraciones de Donald Trump Foto:Pantallazo de redes sociales
“Expuse mi política contra el narco, que cubre casi 20 años, y mi opinión sobre qué sigue en Venezuela para alcanzar un diálogo nacional entre los venezolanos. Solicité que la tensión entre América Latina y EE. UU. disminuya. El presidente Donald Trump contestó con amabilidad y después se expresó por escrito, y yo en la plaza pública”, dijo Petro, quien al perder su enemistad diplomática regresó al ‘enemigo interno’.
Lo que el Gobierno celebró este miércoles desde la Plaza de Bolívar de Bogotá, no sin un sufrir un costo político en el sector más radical, fue visto con recelo por varios opositores.
“Petro se vuelve mansurrón con el presidente Trump. Regresa al Petro original para insultarme. No habla de su familia sino de la mía. Pretende tapar la corrupción, la destrucción de la salud, el creciente narcoterrorismo, poniéndonos a hablar del divertido discurso”, escribió Uribe.
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La izquierda, en efecto, volvió a su estrategia electoral del supuesto bloqueo institucional por parte de la derecha, aunque varios integrantes del oficialismo admitan que la intención del mandatario sigue siendo la de catapultarse internacionalmente. Y si bien Trump le dio visibilidad al mencionarlo, el impacto mediático reducirá.
Mientras el progresismo retoma su narrativa y avanza en la construcción de una constituyente, la derecha sigue buscando una bandera que le permita alcanzar a Iván Cepeda (Pacto Histórico), quien sigue siendo el primero en las encuestas de intención del voto.
De momento, buscan tumbar el decreto de emergencia económica que ordenó nuevos impuestos y continuar en la construcción de una consulta interpartidista para marzo.
Fuente: El Tiempo