Fiscalía sigue el rastro al ‘Cartel del IVA’ por lo menos 3.000 empresas se habrían apropiado de $ 2 billones

Fiscalía sigue el rastro al ‘Cartel del IVA’ por lo menos 3.000 empresas se habrían apropiado de $ 2 billones

Un grupo especializado de 20 fiscales está a cargo de dar con los responsables de negocios ilícitos a punta de facturación falsa para evadir impuestos que, de acuerdo a investigaciones de la Fiscalía, apuntan a reconocidas empresas con sedes hasta en los más famosos centros comerciales del país.

Foto portada: Imagen de referencia, tomada de El Tiempo

El delito de captación ilícita de dinero se sigue cometiendo en el país pese a las advertencias, al menos 3.000 empresas se apropiaron de los recursos con facturas falsas y la Fiscalía tiene bajo la lupa a 112 compañías que serían las más conocidas por la práctica ilegal.

Este episodio, que ha sido reseñado como el ‘cartel del IVA’, es indagado desde la Dirección contra los Delitos Fiscales, al mando de Leonardo Quevedo. En dicha dependencia es donde están los expedientes penales que actualmente tienen en la mira a cerca de 3.000 compañías que al menos en los últimos dos años se habrían quedado con 2 billones de pesos relacionados con facturas falsas con las que se habrían robado el IVA y, por ende, dineros de la Nación.

La cifra fue revelada a EL TIEMPO por el director Quevedo, quien manifestó que de ese total de empresas han hecho pesquisas principalmente contra 112, que son las más reconocidas en distintos gremios como el textil, el de químicos, el de ferreterías, el de locales en centros comerciales y hasta el de instituciones de educación superior, nombres que no han sido revelados para no afectar las investigaciones.

Según Leonardo Quevedo, “a la fecha se ha detectado facturación falsa simulando operaciones económicas por más de 2 billones de pesos, se han capturado 18 personas, se han formulado 24 imputaciones y hay 11 sentencias condenatorias (…) Sobre ese tema, hemos logrado desarticular tres estructuras, y estamos trabajando casos por lo menos de cuatro más, que su negocio es vender facturación”.

Leonardo Quevedo, director especializado contra los delitos fiscales.Foto tomada de El Tiempo

 

El negocio de quienes estarían detrás de la práctica es evadir el IVA que en un primer momento les reciben a los clientes y después cruzan para tener todo ‘en regla’.

La jugada para ello es la siguiente: una determinada empresa hace una venta y con ella recauda el IVA del 19 por ciento, pero para embolsillarse este último monto, acuden a compañías fachadas a las que les compran facturas por el mismo precio sin reclamarles mercancía alguna, y así generan un IVA falso que cruzan y luego le presentan a la Dian diciendo que están en 0.

A cambio de esa factura falsa les dan a los dueños de la fachada desde el 1 al 4 por ciento sobre el valor del IVA, el cual finalmente nunca llega a las cuentas de la Dian, entidad que el año pasado reportó una deuda que ronda los 100 billones de pesos por evasión de impuestos de parte de los contribuyentes, algo que equivale más o menos al 7 por ciento del PIB.

Sede de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), Foto tomada de El Tiempo

 

La persecución penal

La Dirección contra los Delitos Fiscales se creó con la Ley 2010 del año 2019, y se puso en funcionamiento en 2021, después de que por petición de la Dian se quiso establecer una autoridad que a nivel penal ayudara a perseguir a empresarios y dueños de empresas fachadas que delinquen bajo esta modalidad.

En el papel, el delito que habla de manera más directa de esta práctica es el de defraudación o evasión tributaria, que está en el artículo 434 B del Código Penal. De acuerdo con lo redactado allí, para judicializar a alguien por este cargo se requiere que la Dian concluya todos sus procesos administrativos de fiscalización, pues únicamente así se pueden iniciar las respectivas acciones penales.

Sobre ello, Quevedo dijo que a día de hoy “tenemos cero denuncias que hayan agotado estos requisitos, pero la Fiscalía no se ha quedado manicruzada y estamos adelantando procesos muy grandes donde hemos establecido la existencia de verdaderas estructuras delictivas dedicadas a defraudar al Estado”.

Edificio del Búnker de la Fiscalía General de la Nación Foto tomada de El Tiempo

 

En ese orden de ideas, los judicializados no terminan respondiendo por el delito de evasión tributaria –que además es subsidiario–, sino que para poder iniciar acciones por su cuenta, los fiscales han encontrado en esas prácticas cargos como enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y hasta lavado de activos.

Es así como se ha llegado hasta los 24 imputados, a punta de fuentes no formales y de la labor de la policía judicial, la cual ha encontrado que en Bogotá es donde se concentran mayoritariamente estas fachadas que legalmente tiene certificados y RUT, pero que en realidad lo que hacen es simular operaciones económicas y le hacen facturas falsas al empresario que se las pida, indistintamente del sector al que pertenezcan.

Para las autoridades, en todo esto los que han sacado provecho son los del comercio formal, quienes cuando están en el banquillo de acusados argumentan, a través de sus defensores, que la Dian no ha denunciado y, por ende, no hay irregularidades.

A la par de las acusaciones ante los jueces, el funcionario de la Fiscalía resaltó que “a las empresas que ya hemos judicializado, que han vendido el IVA, les hemos afectado con extinción de dominio fincas con piscinas; a los que venden el IVA al 1 por ciento de bodegas y oficinas”.

Y es que en los expedientes no solo figuran procesos por evasión del IVA, sino que también hay otros impuestos que se roban como el de la renta, en el que sobre la utilidad anual meten costos falsos para ahorrarse varios millones de pesos.

Por el momento, desde la Fiscalía se explicó que vienen otros golpes en tres casos que ascenderían a 5 billones de pesos, y que están trabajando para detectar otras ciudades en las que se está regando esta práctica que ha dejado cerca de 8.000 millones de pesos recuperados a través de preacuerdos con los imputados.

Fuente: El Tiempo