Martes negro para Presidente Petro porque fue derrotada Amelia Pérez, su candidata favorita para Fiscal General, y se hundió la peligrosa reforma a la Salud

Martes negro para Presidente Petro porque fue derrotada Amelia Pérez, su candidata favorita para Fiscal General, y se hundió la peligrosa reforma a la Salud

Todo sucedió mientras el mandatario sostenía una reunión a puerta cerrada en la Casa de Nariño, la agenda del gobierno de Gustavo Petro tambalea, en cuestión de horas, el jefe de Estado sufrió dos golpes contundentes a las prioridades de su administración: se quedó sin que la Corte Suprema de Justicia eligiera a la candidata a fiscal de sus afectos y sin reforma a la salud.

Foto portada: Presidente Gustavo Petro Urrego, tomada de Semana

Todo sucedió mientras el presidente sostenía una reunión a puerta cerrada en la Casa de Nariño para determinar cuál sería la respuesta de su administración a la carta  de renuncia a la terna presentada por la ahora excandidata a fiscal, la abogada Amelia Pérez.

Pérez arribó al Palacio de Justicia diez minutos antes del inicio de la Sala Plena de la Corte, en la que se daría una nueva ronda de votaciones de los magistrados para radicar su dimisión al listado de candidatos. Su arribo a la sede del poder judicial detonó una reunión urgente, a unos cuantos pasos de ese edificio, en el palacio presidencial.

La propia abogada Pérez atravesó la Plaza de Bolívar hasta el despacho del presidente Petro, y se encontró con él a puerta cerrada. Pero, mientras el mandatario, la jurista y otros integrantes del círculo del mandatario llevaban a cabo ese encuentro, la Corte Suprema de Justicia tomó su determinación.

Pérez había sido de las favoritas de la terna de candidatas mujeres a fiscal, hasta que se conocieron las publicaciones de su esposo, el abogado Gregorio Oviedo, contra la propia Corte y los medios de comunicación. El máximo tribunal se inclinó por la candidatura de Luz Adriana Camargo, quien será la nueva fiscal general de la nación.

Esa candidatura no fue lo único que se le cayó al presidente Petro. Mientras el mandatario estudiaba ese asunto en Palacio, un grupo de siete congresistas (de los catorce que integran la Comisión Séptima del Senado) oficializó el respaldo a una ponencia de archivo de la reforma a la salud, que estaba pendiente de su tercer debate en ese recinto.

La estocada final para ese proyecto de ley llegó al medio día de este martes, cuando se confirmó un octavo voto a favor de la ponencia de archivo de la reforma a la salud. La decisión final quedó en manos de la senadora del Partido de la U, Norma Hurtado, quien decidió apoyar esa ponencia.

La matemática política dejó al Gobierno sin posibilidades: Con ocho votos a favor, la ponencia de archivo de la reforma a la salud tiene vida en la Comisión Séptima del Senado y, una vez se vote, significará el fracaso de ese proyecto de ley.

El rechazo del Partido de la U a la reforma ya es un hecho. La senadora Hurtado se adhirió oficialmente a la ponencia de archivo presentada en la secretaría del recinto, lo que anticipa que, cuando se dé la votación de la reforma a la salud, esa deliberación significará su caída rotunda en el Congreso, al menos, en este round: si el presidente Petro quiere una reforma a ese sector, tendrá que presentar una vez más el articulado.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dando un discurso en Bogotá, el 7 de junio de 2023. A su derecha, Guillermo Alfonso Jaramillo, su ministro de Salud, Tomada de Semana 

 

Sin Amelia Pérez en la Fiscalía y sin posibilidades políticas de destrabar la reforma a la salud en la Comisión Séptima, el Gobierno Petro pasa por otros dos tropiezos que también tienen lugar en el Congreso.

La Cámara de Representantes está debatiendo la moción de censura contra el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo (uno de los artífices de la reforma a la salud) y el Senado hará lo mismo en la tarde de este martes contra el ministro de Defensa, Iván Velásquez.

Todo esto en un martes negro para la agenda del “cambio” del Gobierno, que mostró que Gustavo Petro no tiene los apoyos asegurados en la clase política colombiana.

Fuente: Semana