«Vienen capturas de altos mandos del Centro Democrático»: Hacker Sepúlveda

«Vienen capturas de altos mandos del Centro Democrático»: Hacker Sepúlveda

Desde la cárcel de Picaleña, en Ibagué, el hacker Andrés Sepúlveda no sabe aún por qué lo trasladaron. Sin embargo, en entrevista con El Espectador se destapa contra quienes lo acusan.

Foto:  Andrés Sepúlveda, detenido en la cárcel de Picaleña. / Cristian Garavito – El Espectador

¿Por qué cambió su sitio de reclusión?

No lo puedo responder con precisión. Tengo tres versiones. La primera la oí en un noticiero donde hablaban de que me trasladaban por mis declaraciones a Bloomberg, pues había generado malestar en personas muy importantes. Otra versión es que me senté con unos diputados mejicanos para hablar sobre mis declaraciones a Bloomberg, lo cual es falso. La tercera es que fue un error de la Fiscalía.

¿Ha recibido amenazas en la cárcel de Picaleña?

No he recibido amenazas pero le voy a comentar por qué temo por mi seguridad. En julio de 2014 me trasladaron la cárcel La Picota. Allá tuve cuatro intentos de asesinato. El último se hizo público porque incluso el mismo Fiscal hizo una rueda de prensa.

¿En La Picota?

En La Picota. Me aislaron y me dejaron en un lugar invivible. No tenía luz natural, todo era artificial, no tenía ventilación. Me tocaba dormir en el piso, me mordió un roedor y me generó alergia en todo el cuerpo. Hoy quiero dejar claro que me llegan a aislar, porque sé que están buscando hacerlo, y de inmediato entro en huelga de hambre.

¿Cuántas veces ha entrado en huelga de hambre?

Nunca, pero esta vez no voy a permitirlo. Tengo medios nacionales e internacionales que están pendientes de lo que está pasando. Además hay ONG de derechos humanos que están mirando.

Usted hace un enlace directo entre la publicación de Bloomberg y su traslado.

Es una coincidencia bastante extraña.

¿Qué hace en la cárcel?

Permanezco trece horas encerrado en una celda. A las once horas salgo al patio. Procuro estar leyendo o escribiendo.

¿Y está escribiendo algo especial?

No, estoy organizado ideas pues porque son muchas horas al día libres, hay que saberlas utilizar. Mirar noticias obviamente.

Usted dice que hay personas que lo quieren asesinar.

Que quieren verme muerto.

¿Quiénes son?

A raíz de mi colaboración hay diez personas capturadas. De la política, evidentemente. No voy a dar nombres exactos, pero hay miembros de la Fuerza Pública, de bandas criminales, de grupos paramilitares y de las Farc.

¿Y va a dejar de colaborar con la Fiscalía a raíz de su traslado?

Durante todo mi proceso colaboré y se lograron resultados muy positivos. Diez capturas y tengo entendido que vienen más, en el caso Andrómeda. El 29 de agosto hubo una protesta en la Plaza de Bolívar y al otro día se habló de un cartel de vándalos. Soy la única persona que puede comprobar que eso es un falso positivo de la Policía. Tengo la información técnica, los correos electrónicos que involucran a altos mandos de la Policía. Entre 30 o 40 personas, el 98% son personas inocentes.

¿Dónde están esos documentos?

Los tengo bajo reserva. Sé que a la Fiscalía le interesa mucho porque unos fiscales ante la Corte me preguntaron por eso y les mostré lo que tenía y pedí que cuidaran a mi familia porque hay alto mandos de la Policía involucrados en eso. Pero a raíz de que no voy a colaborar, esas 30 o 40 personas van a quedar marcados como delincuentes y las personas de Andrómeda seguramente van a quedar libres.

¿Va a hacer pública esa información?

Sé que es cierto porque participé en la “verificación de la información” pues yo trabajaba para la Policía haciendo labores de inteligencia. Si usted mira videos de YouTube sobre ese día, yo aparezco con personal de grupo terrorismo de la Policía, algunos ya capturados por el caso. Esto fue en 2013.

¿Qué más pruebas hay de eso?

Todos los correos electrónicos con mayores de la Policía, con tenientes, patrulleros, tenientes, sargentos, cabos, intercambiando información para hacer la presentación de la legalización de esas fotos del cartel de los vándalos.

¿Y usted lo va a hacer público?

Lo estaba aportando a la Fiscalía pero si no le interesa mi colaboración, tengo la manera de que esa información se convierta en algo público.

¿Cuándo dejó de colaborar con la Fiscalía?

Cuando llegué acá. El 11 de mayo del 2016.

¿Eso puede cambiar?

Mire nadie absolutamente nadie de la Fiscalía se ha sentado a explicarme qué fue lo que pasó. Yo tenía un acuerdo y ellos me cuidaban. Ahora incluso he solicitado medidas cautelares porque me siento siempre en riesgo inminente.

¿Qué estaba haciendo antes?

Desarrollé un programa basado en inteligencia artificial y visión computacional que rastrea internet en busca de diferentes delitos. Violencia extrema, ciberyihad, bacrim, pandillas, pornografía infantil, tráfico de personas, pandillas y fraude electoral. Con ese programa ya hemos tenido varios resultados.

¿Cuáles?

Se detectó una red de apoyo al terrorismo que distribuía propaganda del denominado Estado Islámico, se bloqueó más de 600 cuentas de redes sociales que estaban destinadas a esta distribución. Se detectó el reclutamiento en línea de bandas criminales en Bogotá y también formas de distribución de pornografía infantil en redes sociales.

¿Se lo dio a alguna agencia de inteligencia?

Este programa fue estudiado por expertos internacionales que son los que han validado la información.

¿Cuánto cuesta eso?

No, eso no tiene costo.

¿Lo hizo de manera voluntaria?

Es mi manera de sentar un precedente en el sistema carcelario. En Colombia hay un estigma y es que quienes estamos privados de la libertad somos una carga para el Estado. Y eso es válido pero no es toda la historia. ¿La manera de reintegrarme a la sociedad es estar 13 horas en una celda y 11 en un patio? Lo que estaba haciendo antes era una manera de colaborar para la prevención de delitos de alto impacto. Además estoy planeando dos productos más para dignificar la estadía en prisión. Estoy a punto de presentárselos al Inpec.

¿Cómo estaba funcionando ese proyecto en Bogotá?

Yo tenía un computador con acceso a internet debidamente monitoreado. Por lo menos una vez por semana hacían un análisis forense que mostrara que yo no estaba cometiendo ningún delito.

¿Cuánto tiempo tardó haciendo el programa?

20 meses

¿Hubo presiones de la Fiscalía para que usted declarara?

A mí me capturaron, yo me mantenía en la posición de no colaborar y apoyar al Centro Democrático, estaba dispuesto a pagar una pena de 30 años. Lo único que pedí fue apoyo y no lo recibí, lo único fueron intentos de asesinato y presiones.

¿De quiénes?

El caso involucra políticos, fuerza pública y grupos armados ilegales.

¿Y tiene nombres?

Si pero no los quiero dar para no agravar mis condiciones de seguridad.

¿Cuándo decidió colaborar con la Fiscalía?

Cuando me sacaron de La Picota y pude escuchar audios de llamadas interceptadas en los que se hablaba de los riesgos inminentes en los que me encontraba. Es más, en los audios se escucha que el día que me sacaron era el momento en el que me iban a matar. Los audios me los dejó escuchar el doctor Quintana, el director del CTI.

¿Cómo van los casos grandes en los que usted ha sido testigo?

En el caso de la campaña presidencial 2014 sé que faltan capturas y que este año se harán más.

¿Sabe quiénes son los próximos a responder?

Son parte del Centro Democrático y de la Fuerza Pública.

¿Altos mandos de ese partido?

Sí.

¿Por qué tan seguro?

El Centro Democrático se jacta de su valentía, de que no quieren impunidad, pero apenas pasó lo mío salieron corriendo como ratas. Dicen que lo que yo digo es falso pero se van. Puedo mirar a mis hijos y a mi esposa y decirles que cometí un error y lo afronté. Ellos podrán mirar a sus hijos y decirles que son unos cobardes que huyeron.

¿De ellos tampoco me quiere dar nombres?

No, pero quiero dejar claro que ahí está Luis Alfonso Hoyos. Si me pregunta qué lección aprendí, diría que no volver a meterme con política. No me arrepiento de haber hackeado a las Farc porque son un grupo terrorista, me arrepiento de haber usado esa información con fines políticos.

¿Qué le falta contarle a Fiscalía y al país?

Lo que hice en Latinoamérica y muchas cosas más que guardo por seguridad.

¿Y en cuántas campañas políticas estuvo?

Desde 2005 en todas las campañas relevantes en Latinoamérica. Tengo toda la información que di a Bloomberg. Si me quieren demandar, perfecto. En juicio nos veremos y la gente podrá ver que lo que dije, hice y conté es completamente cierto.

¿Sabe si alguna de las personas que entrenó está trabajando en campañas políticas?

Sí. Creo que casi todos están vigentes.

¿Saben de su situación?

Sí. No hablo con todos. Incluso hay unos que han usado los equipos y su conocimiento para hacerme daño. No quiero dar detalles porque hasta ahora estoy documentando el tema.

¿Cómo son esos ataques?

Son ataques de propaganda y difamación. Me da gusto que los hagan porque significa que me volví objetivo de gente importante, políticamente hablando.

¿Usted trabajó en la primera campaña de Santos?

Asesoré temas de ciberseguridad en esa campaña durante dos meses. Fue poco tiempo porque el trabajo que tenía que hacer duraba eso. En ese entonces había una persona que creo que se llama Rabick, que tenía turbante y después terminó capturado, que manejaba redes sociales. A mí simplemente me contrataron personas de la campaña que yo había conocido en la campaña de reelección de Uribe. Tenía que blindar ciertas páginas. Nunca trabajé con Rabick.

¿Quién lo contactó entonces?

No voy a decir nombres. Me contactó alguien que trabajaba en la campaña.

¿Usted participó en la segunda vuelta en la campaña de Santos?

No, me fui al otro lado. El uribismo dice que soy un infiltrado pero antes decía que era el mejor consultor de seguridad. Me pagaron más de mil millones por lo que hice. Después de que me capturaron soy un aspirante a limpiador de computadores. Yo era más uribista que Uribe. Siempre lo dije. Ya no, ni más faltaba. Eso que estuve dispuesto a pagar casi 30 años por un partido político.

¿Cuál es o fue su relación con JJ Rendon?

Ya hablé de ese tema. Cada vez que hablo de él son problemas.

¿Pero en este momento tienen alguna relación?

Ninguna. Él se refiere a mí como si fuera un criminal.

¿Él tiene que ver con algo de los actos ilegales que usted cometió?

(Se ríe) ¿Usted puede escribir que yo me reí cuando me hizo esa pregunta? Pues esa es mi respuesta. No me arrepiento de lo que dije de México ni de lo de Latinoamérica. Pero evidentemente me trajo problemas. Y cada vez que hablo del tema, me llegan más.

Pero su sonrisa es retadora…

Simplemente me río y callo. Simplemente fue quitarme un karma y me encantó haberlo hecho. Estas son las consecuencias.

¿Cuál fue su relación con Germán Chica?

Una gran persona. Lo conocí en el Partido de la U y la última vez que tuve contacto con él fue en la Federación Nacional de Departamentos. El Espectador documentó muy bien esa relación, por la empresa que yo tenía que era Pixel Media.

¿Trabajó con Germán Chica directamente?

Sí.

¿Algún miembro de su familia actual trabajó con él?

Mi hermano.

¿Qué hicieron?

Mi hermano y yo lo conocimos en la campaña del Partido de La U. Seguimos trabajando con él en otras ocasiones y quien siguió en contacto con Germán fui yo hasta la Federación nacional de Departamentos.

¿Y qué pasó?

Yo me retiré porque estaba haciendo iba a continuar trabajando para la Policía y él siguió en su Federación.

Antes de que lo capturaran vivía de su trabajo digital.

Y de lo que hacía en los diferentes países.

¿Cómo define lo que hacía?

Campaña digital en política y labores de inteligencia para la policía

¿De qué viven ahora?

Cada uno tiene su trabajo y sus cosas.

¿Usted no siente que su captura los ha afectado?

Emocionalmente sí, pero económicamente no. Eso sí, ser hermano de Andrés Sepúlveda es un delito en Colombia y mi familia lo vive a diario.

¿De su proyecto que desarrolló en Bogotá alguna agencia de inteligencia estatal lo ha contactado?

He establecido contacto con algunas agencias de inteligencia estatales. No quiero dar ubicaciones. Y estoy buscando la oportunidad de seguir trabajando. Yo lo llamo mi obra maestra porque estoy usando mis conocimientos para un bien común.

¿Cuál es su mayor temor en este momento?

Que me maten.

Desde que se destapó la polémica, a muchos sorprendió su papel pues los hackers suelen moverse en el anonimato.

Eso es falso. Lo que yo hacía lo hacía abiertamente. No me iba a la oficina encapuchado.

¿Qué le quiere decir al presidente Santos?

Que hable de resocialización. Que para una paz de verdad es necesario la resocialización.

¿A Uribe?

Absolutamente nada

¿Hoyos y Zuluaga?

Que den la cara y que no sean cobardes.

 

Fuente: El Espectador.com

Por: Santiago Martínez / María José Medellín