Durante 7 años trabajadora tuvo que dar la mitad de sueldo por una UTL a un congresista

Durante 7 años trabajadora tuvo que dar la mitad de sueldo por una UTL a un congresista

En primera instancia, la Corte Suprema de Justicia condenó al exrepresentante a la Cámara Luis Enrique Salas Moisés a 10 años y 11 meses de prisión por exigirles a dos miembros de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) parte de su salario mensual con la promesa de mantenerlos vinculados.

Foto portada de referencia: Palacio de Justicia, sede de la Corte Suprema, tomada del Tiempo

 

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Luis Eduardo Rendón Monroy, Director Portal Web

 

Por esos hechos fue condenado como autor del delito de concusión continuado en concurso homogéneo, además fue inhabilitado por 103 meses y 13 días, y tendrá que pagar una multa de 200 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

La Sala Especial de Primera Instancia encontró que los hechos ocurrieron en sus distintos periodos en la Cámara de Representantes, entre 2002-2006, 2006-2010 y entre el 3 de noviembre de 2010 hasta el 2011, cuando perdió su investidura.

«El entonces congresista indujo a dos de sus colaboradores, que además eran integrantes de la Iglesia Cristiana ‘En tu Presencia’ de la cual él era pastor, a que le entregaran parte de su salario mensual», dijo la Corte.

Para la corte, Salas Moisés abusó de sus funciones como representante a la Cámara y exigió parte de su sueldo a dos trabajadores que cumplieron funciones típicas como miembros de su UTL, las cuales desempeñaron en la sede de la Iglesia cristiana, donde además funcionaba la oficina política del entonces representante.

Detalles de la condena

Según la sentencia, «desbordando indebidamente los límites de su función, Salas Moisés, prevalido de su investidura y jerarquía, a cambio de nombrar a la primera, promover al segundo y, mantenerlos vinculados a la unidad de trabajo, les exigió la entrega de parte del dinero que devengaran producto de la relación laboral”.

Por ejemplo, una de las testigos y víctimas de la conducta del excongresista declaró que despúes de su nombramiento, desde el 13 de mayo de 2003 hasta el 5 de marzo de 2010, fue inducida a entregarle la mitad de su sueldo a Salas Moisés, con dinero en efectivo y algunas excepciones mediante consignaciones bancarias.

La testigo manifestó que esos montos de dinero quedaron registrados en la contabilidad de la congregación religiosa y que no provenían del diezmo que voluntariamente entregaba a la iglesia

La primera consignación fue realizada por su esposo el 4 de diciembre de 2006, a nombre de la iglesia ‘En tu Presencia’ por $ 770.000, «correspondiente a un porcentaje de su prima de navidad, valor que no hacía parte de la exigencia inicial de su jefe pero que en esa oportunidad ante las presiones ejercidas por él se volvió una imposición», señala la condena.

Otro depóstito del que se tiene pruebas es uno fechado el 29 de enero de 2009 por un total de $ 800.000, que tuvo que consignar en medio de sus vacaciones en Santa Marta y que correspondían a la mitad de su salario.

La testigo manifestó que esos montos de dinero quedaron registrados en la contabilidad de la congregación religiosa y que, en todo caso, «no provenían del diezmo que voluntariamente entregaba a la iglesia como parte de sus creencias», enfatizó la Corte.

Otro testimonio expresó que el excongresista lo promovió de cargo, con un aumento salarial de $ 400.000, con la condición de que debía «reintegrarle» mensualmente esa suma para que pudiera conservar su trabajo en la UTL durante el tiempo que le quedaba para pensionarse. Así fue como por dos años, el trabajador le entregó mes a mes ese dinero a Salas Moisés.

Al respecto, la Corte también determinó que Salas actuó con dolo y que no solo se aprovechó de su investidura como congresista «sino de la posición de líder que ocupa en la iglesia cristiana, así como de las necesidades de los mencionados excolaboradores y miembros de la congregación religiosa a las que no era ajeno, para usarlos a su favor y obtener de estos un provecho para sí, con pleno conocimiento de que su actuar se adecuaba al tipo penal imputado (…)”.

Afectó los principios de probidad, moralidad y transparencia que le eran exigibles, traicionó la confianza de sus electores, lesionó los bienes jurídicos de la autonomía personal y del patrimonio

Igualmente, la procuradora tercera delegada para el caso encontró después del estudio del material probatorio que dada la posición distinguida que para entonces ocupaba el acusado, sin restarle importancia a su papel de líder y pastor de la iglesia cristiana, Salas Moisés concurrió en una circunstancia de mayor punibilidad.

Igualmente, la perito sostuvo que, con sus comportamientos, el excongresista «afectó los principios de probidad, moralidad y transparencia que le eran exigibles, traicionó la confianza de sus electores, lesionó los bienes jurídicos de la autonomía personal y del patrimonio económico, y causó daños y perjuicios en cuantía de $ 5’484.833».

Además de la pena de prisión y la multa, el alto tribunal condenó al excongresista a pagar a la trabajadora víctima 302 millones de pesos por los daños causados, y una reparación de 68 millones de pesos al otro colaborador afectado.

Fuente: El Tiempo